
Aunque todavía estamos cerrando 2026, Technomic ya está mirando hacia 2028. Según Nation’s Restaurant News, el nuevo reporte 2028 Menu Predictions identifica 50 sabores, ingredientes y preparaciones con mayor potencial de crecimiento a partir de la base de datos Technomic Ignite Menu, que analiza menús de 8.000 operadores. La lectura es clara: las próximas tendencias no vendrán solo de nuevos platos, sino de combinaciones más complejas, sabores globales, nostalgia, indulgencia controlada y formas más inteligentes de elevar productos cotidianos.
Para restaurantes, cadenas y franquicias, este tipo de reporte no debería verse como una lista curiosa de ingredientes. Es una señal temprana de hacia dónde se está moviendo el consumidor. El menú sigue siendo uno de los laboratorios más importantes del negocio gastronómico: allí se prueban antojos, se ajusta percepción de valor, se construye diferenciación y se decide si una marca logra mantenerse relevante sin complicar demasiado su operación.
Los sabores dulces se vuelven más complejos
Una de las primeras señales del reporte está en los sabores dulces de fusión, que crecen alrededor de 25% y seguirían ganando espacio. Technomic menciona ejemplos como aderezo de fresa balsámica, salsa de durazno, agrodolce y preparaciones como hot-yaki, una mezcla inspirada en Japón que combina teriyaki con chile dulce, salsa Buffalo u otras salsas picantes.
Esto confirma una tendencia interesante: el consumidor no busca solo dulce, picante o ácido por separado. Quiere capas. Quiere contraste. Quiere sabores que se sientan familiares, pero con un giro. Para una marca gastronómica, esa es una oportunidad enorme porque permite innovar sin necesariamente crear un plato completamente nuevo.
Antes de continuar,
¿conoces el ecosistema #1 para Negocios Gastronómicos?
4mil miembros en 9 países
▪Informes, tendencias, herramientas
▪Consultorías, webinars, cursos
▪Expansión de Franquicias, Inversión
A veces, una salsa bien diseñada puede hacer que un producto existente parezca nuevo.
Lo global ya no es exótico, es cotidiano
El agrodolce, de origen siciliano, y las preparaciones inspiradas en Japón muestran cómo los sabores globales siguen entrando al menú de forma cada vez más natural. Lo interesante es que ya no aparecen únicamente como platos étnicos o propuestas especializadas. Llegan como condimentos, toppings, dips, glaseados y pequeños elementos capaces de transformar un producto base.
Esta es una lectura muy importante para España y Latinoamérica. Muchas marcas tienen acceso a ingredientes, técnicas y referencias culturales con enorme potencial, pero todavía no siempre saben convertirlas en productos escalables. La oportunidad no está solo en vender “comida típica”, sino en traducir sabores con identidad a formatos simples, rentables y fáciles de repetir.
Las hierbas vuelven con más fuerza
Technomic también destaca el crecimiento de emulsiones con hierbas, como mantequilla de limón y perejil, mayonesa de perejil y chimichurri rojo argentino. Estas combinaciones mezclan frescura vegetal con grasa, lo que permite elevar carnes, pescados, vegetales y productos a la parrilla con una sensación más intensa de sabor.
Para restaurantes, este tipo de innovación tiene mucho sentido operativo. Una emulsión, una salsa o una mantequilla saborizada puede aportar diferenciación sin transformar toda la cocina. Puede aplicarse a proteínas, acompañamientos, sándwiches, bowls, pizzas, entradas o platos compartidos.
La innovación más rentable muchas veces no está en agregar complejidad, sino en encontrar componentes versátiles que suban la percepción de valor.
Indulgencia, pero con permiso
Otro bloque importante del reporte está en snacks y toppings que combinan indulgencia con una lectura más saludable. Technomic menciona cold foams cremosos y ligeros, chia pudding y labneh, un queso de yogur bajo en grasa originario de Medio Oriente, como productos que seguirían ganando penetración hacia 2028.
Esta tendencia explica muy bien al consumidor actual. Quiere darse gusto, pero también quiere sentir que la decisión tiene algún tipo de justificación. Busca textura, cremosidad, sabor y experiencia, pero sin cargar con una percepción excesiva de culpa.
Para cafeterías, marcas de bebidas, panaderías, fast casuals y restaurantes saludables, esta es una oportunidad directa: diseñar productos que se sientan ricos, visuales y disfrutables, pero con una narrativa más ligera, funcional o equilibrada.
El bar también llega al plato
El reporte también identifica el crecimiento de salsas inspiradas en bebidas alcohólicas, como brandy-mustard sauce, whiskey glaze y zabaglione. En estos casos, el alcohol se cocina y deja una concentración de sabor más compleja, capaz de elevar platos de full-service con una percepción más premium.
Esta tendencia conecta con una idea muy útil: los restaurantes pueden tomar inspiración de otras categorías para enriquecer el menú. El bar no solo vende bebidas. También puede aportar perfiles aromáticos, storytelling, maridajes, glaseados, salsas y postres que elevan la experiencia.
Para operadores, la pregunta es cómo usar estos elementos sin complicar demasiado la ejecución. Una buena salsa puede aumentar percepción de calidad, pero debe ser consistente, costeable y fácil de producir.
La nostalgia también está vendiendo
Technomic señala que algunos clásicos retro están regresando, incluyendo Diane sauce, tallow y streusel. El reporte menciona que el tallow crece 61%, Diane sauce 21% y streusel 23%, impulsados en parte por una nostalgia que conecta especialmente con consumidores jóvenes que buscan referencias a tiempos más simples.
Este punto es muy interesante. La innovación no siempre mira hacia adelante. A veces mira hacia atrás y rescata elementos que parecían olvidados. En una industria saturada de lanzamientos nuevos, una referencia retro bien ejecutada puede sentirse fresca precisamente porque rompe con lo esperado.
La nostalgia funciona cuando no se queda en copiar el pasado, sino en reinterpretarlo para el consumidor actual.
Innovar no significa llenar el menú
Una de las mayores advertencias para operadores es que las tendencias no deben convertirse en excusa para saturar el menú. Cada nuevo ingrediente, topping, salsa o preparación debe pasar por un filtro operativo: costo, disponibilidad, vida útil, entrenamiento, tiempo de preparación, impacto en ticket, margen, consistencia y posibilidad de uso en varios productos.
Muchas marcas caen en la trampa de innovar agregando demasiadas cosas. Pero el menú crece, la cocina se complica, el inventario se fragmenta y el margen se vuelve más difícil de controlar.
La innovación inteligente no es la que suma más productos.
Es la que aumenta deseo sin romper la operación.
Lo que España y Latinoamérica deberían observar
Para España y Latinoamérica, estas predicciones abren una lectura estratégica muy clara. Los consumidores están más abiertos a mezclas globales, contrastes de sabor, referencias nostálgicas, indulgencia equilibrada y productos visuales que se puedan comunicar fácilmente en redes y canales digitales.
Pero la oportunidad no está en copiar tendencias de Estados Unidos de forma literal. Está en adaptarlas con identidad local. Un chimichurri rojo, una emulsión de hierbas, una salsa dulce-picante, un postre retro o un topping ligero pueden tomar caminos muy distintos según el mercado, el tipo de restaurante y la ocasión de consumo.
Para cadenas y franquicias, el reto será convertir tendencias en sistemas. No basta con crear un producto atractivo para una foto. Debe poder comprarse, producirse, entrenarse, venderse y repetirse con calidad en cada unidad.
El menú será una herramienta estratégica
La gran lección del reporte de Technomic es que el menú no es una lista estática. Es una plataforma de innovación, posicionamiento y rentabilidad. Cada salsa, topping, bebida, guarnición o preparación puede ayudar a una marca a diferenciarse, capturar nuevos momentos de consumo y justificar mejor su valor.
Las marcas que mejor aprovechen estas tendencias no serán necesariamente las que lancen más novedades, sino las que sepan elegir cuáles encajan con su identidad, su cliente y su operación.
Porque el futuro del menú no dependerá solo de sorprender.
Dependerá de innovar con criterio, proteger margen y convertir cada nuevo sabor en una razón real para volver.
En JLP GLOBAL ayudamos a marcas gastronómicas a crecer con tecnología, franquicias e inteligencia de mercado. A través de JLP TECH acompañamos a restaurantes y cadenas en la implementación de herramientas, automatización e inteligencia artificial aplicadas a la operación real del negocio. Si deseas una consulta inicial gratuita para tu restaurante, puedes agendarla cuando quieras.
Recibe las últimas noticias en tu inbox
Mantente informado con JLP.





