
Madrid está convirtiéndose en algo más que un destino atractivo para las marcas gastronómicas latinoamericanas. Para algunas, empieza a funcionar como un verdadero laboratorio de internacionalización: un mercado donde probar el concepto, construir marca, encontrar franquiciados y preparar el salto hacia otros territorios europeos.
La argentina La Birra Bar es uno de los ejemplos más recientes. La cadena acaba de abrir su tercer restaurante en Madrid y ya prepara una nueva fase de crecimiento con un objetivo concreto: terminar 2027 con cinco o seis establecimientos y alcanzar 15 restaurantes en España en 2030, principalmente mediante franquicias.
Para JLP GLOBAL, lo interesante no es únicamente que una hamburguesería argentina esté creciendo en España. Es la ruta que está utilizando: consolidar primero Madrid, validar el modelo y utilizar esa posición como plataforma para expandirse por España y posteriormente por Europa.
Primero Madrid, después España
La estrategia tiene una secuencia bastante clara.
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La Birra Bar cuenta actualmente con tres restaurantes en Madrid. El establecimiento de Carrera de San Jerónimo es propiedad de la compañía, mientras que los locales de Ortega y Gasset y Cea Bermúdez funcionan bajo franquicia.
Ese equilibrio entre operación propia y franquiciada resulta relevante.
El restaurante corporativo permite mantener contacto directo con la operación, entender al consumidor y probar decisiones. Las franquicias, por otro lado, permiten empezar a demostrar que el concepto puede funcionar también bajo operadores independientes.
Ahora comienza la siguiente etapa.
La marca tiene en su radar ciudades como Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga, Cádiz, Córdoba, A Coruña, San Sebastián y Bilbao. Además, contempla desembarcar en Portugal durante 2027, que se convertiría en su siguiente mercado europeo.
Madrid, por tanto, no parece ser el destino final.
Es el punto de partida.
Una marca latinoamericana que busca franquiciados europeos
La siguiente fase dependerá especialmente de la capacidad de encontrar buenos operadores.
La compañía afirma estar buscando socios con experiencia en gestión gastronómica capaces de operar el concepto manteniendo sus estándares. Cada nueva apertura requiere una inversión aproximada de 500.000 euros y genera entre 12 y 15 empleos directos, según información comunicada por la propia marca.
Aquí aparece una lección importante para cualquier marca latinoamericana que esté pensando en Europa.
Exportar una marca no significa simplemente encontrar capital para abrir restaurantes.
También significa encontrar operadores capaces de interpretar correctamente el concepto en otro mercado.
Un franquiciado internacional necesita entender operación, costos laborales, proveedores, regulación, bienes raíces, gestión de equipos y comportamiento del consumidor local. Si además el concepto tiene una identidad cultural fuerte, debe conseguir mantenerla sin impedir las adaptaciones necesarias.
La selección del franquiciado termina siendo casi tan importante como la selección de la ciudad.
Madrid está funcionando como puente gastronómico
Desde JLP GLOBAL venimos observando con especial interés la relación gastronómica que se está formando entre Latinoamérica y España.
Madrid ofrece varias características que pueden hacerla atractiva como primera plataforma europea: idioma, conexiones empresariales con Latinoamérica, turismo internacional y un ecosistema gastronómico altamente competitivo.
Pero precisamente esa competencia hace que instalarse allí tampoco sea sencillo.
La propia La Birra Bar describe Madrid como uno de los mercados gastronómicos más exigentes del continente. Su primer restaurante madrileño, ubicado en Carrera de San Jerónimo, aumentó su facturación alrededor de 20% en 2026 frente al año anterior, mientras que el segundo establecimiento estaría operando por encima de las previsiones iniciales, según datos divulgados por la compañía.
Son señales que ayudan a explicar por qué la empresa considera que ha llegado el momento de acelerar.
El producto abre la puerta, pero el sistema permite escalar
La Birra Bar llega además con una herramienta poderosa de posicionamiento: reconocimiento internacional alrededor de su producto.
La marca ha obtenido premios en competiciones de hamburguesas en Miami y Dubái, incluida la victoria de su Crispy Dubai en el Dubai Burger Championship 2026.
Ese reconocimiento puede generar notoriedad y facilitar la entrada en nuevos mercados.
Pero existe una diferencia fundamental entre tener un producto reconocido y construir una cadena internacional.
Para llegar a 15 restaurantes en España y posteriormente crecer en otros países europeos, la compañía necesitará convertir esa notoriedad en procesos, formación, supply chain, estándares, control de calidad y soporte al franquiciado.
Ahí está la verdadera prueba de escalabilidad.
Una hamburguesa premiada puede atraer clientes al primer restaurante.
Un sistema operativo sólido permite abrir el número 15.
Latinoamérica también puede exportar conceptos gastronómicos
Durante décadas, gran parte de la conversación sobre franquicias gastronómicas en Latinoamérica estuvo relacionada con marcas extranjeras entrando en nuestros mercados.
Ese flujo continúa, pero cada vez resulta más interesante observar el movimiento contrario.
Conceptos nacidos en Buenos Aires, Bogotá, Lima, Ciudad de México, Medellín o São Paulo pueden utilizar mercados como Madrid o Miami para validar su propuesta internacional y posteriormente construir redes regionales.
La Birra Bar ya cuenta con presencia en Argentina, España, Estados Unidos y Chile, y España representa aproximadamente el 10% de su red internacional.
Su objetivo de 15 establecimientos españoles para 2030 será una prueba importante de hasta dónde puede llevar ese modelo.
Para las marcas latinoamericanas, la lectura es clara: Madrid puede ser una puerta de entrada a Europa, pero cruzarla requiere mucho más que abrir un restaurante exitoso.
Hay que demostrar que la marca puede viajar, que la operación puede replicarse y, sobre todo, que otros empresarios pueden ejecutar el concepto manteniendo su rentabilidad y su identidad.
Ese es el momento en que un restaurante internacional empieza realmente a convertirse en una franquicia global.
En JLP GLOBAL ayudamos a marcas gastronómicas a crecer con tecnología, franquicias e inteligencia de mercado. A través de JLP Franchising acompañamos a restaurantes y cadenas en el diseño, estructuración y expansión de modelos de franquicia sólidos, rentables y escalables. Si deseas una consulta inicial gratuita para tu negocio, puedes agendarla cuando quieras.
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